EL PROFESOR SABELOTODO:
Este es un docente que mira a sus alumnos con desprecio, ya que piensa que no saben nada,
asignándoles el papel de escuchar, callar, obedecer.
Por ello, casi nunca se preguntan si sus alumnos aprenden, mucho menos trata de aprender
de ellos.
Los sabelotodo abusan del monopolio del saber y de la autoridad en el aula, resuelven los
problemas por la vía de la disciplina, con descalificaciones, amenazas, etc, basándose en el
viejo concepto LA LETRA CON SANGRE ENTRA.
En la pedagogía tradicional se parte del supuesto que los alumnos son ignorantes y en
consecuencias el profesor tiene la tarea de transmitirles el conocimiento, de “llenarlos” de
datos e informaciones.
En tal sentido, se subestima el planteamiento de Paulo Freire, quien señaló:
NO EXISTE NADIE QUE LO SEPA TODO NI EXISTE NADIE QUE NO SEPA NADA.
En la vida cotidiana el alumno se enfrenta al contexto que lo rodea, conoce todo tipo de
experiencia, comete errores y saca conclusiones, así encontramos que con diferentes
experiencias y diversos conocimientos, el alumno posee cierto tipo de saber.
POR ESO AL PROFESOR NO SOLO LE TOCA ENSEÑAR: TAMBIEN TIENE QUE
APRENDER.
En tal sentido está planteado romper con la relación vertical entre profesor-alumno, ya que
el hecho educativo en un proceso DEMOCRATICO, COLECTIVO, COOPERATIVO.